Sé que no es lo más normal, porque no llevo el diario al día, pero me apetecía muchísimo escribir sobre la sesión de hoy, así que voy a numerar esta entrada como la 17 y poco a poco me iré poniendo al día respecto a las sesiones del curso...
¡La sesión de hoy ha sido super especial!
Recuerdo que cuando empecé el curso, solía salir de clase con una sensación de haber aprendido muchas cosas, después tuve el bache emocional y ese sentimiento no aparecía por ningún lado... Pero hoy, he salido con una sonrisa de oreja a oreja y con una gran sensación de bienestar... De haber disfrutado, de haber aprendido...
Hoy puedo decir que he adquirido conocimientos nuevos, que he segregado endorfinas por los poros, que me he muerto de risa en más de una ocasión... Por primera vez, quizá, desde que empezó el curso, me ha dado la impresión de estar participando dentro del grupo clase. No sé si porque por fin estoy empezando a coger más confianza con la gente, o porque simplemente hoy ha sido uno de esos días en los que las dinámicas, la energía que emitía todo el mundo o lo interesante que ha sido lo que nos han contado los profesores, el caso es que ha sido muy especial, en muchísimos sentidos. ¡También ha sido especialmente enriquecedor por la presencia de esos niños que nos han acompañado durante toda la tarde!
Hoy hemos empezado el módulo 5 y si algo me ha quedado especialmente claro es que tenemos que trabajar la cohesión de grupo con los niños constantemente. No son actividades que debamos dejar relegadas a los primeros días del curso, sino que debemos continuar con ellas durante todo el curso, durante todas las semanas del curso. Además, son actividades que debemos anteponer a las académicas cuando acabamos de formar grupos nuevos. Podemos hacer que el momento de practicar estas dinámicas sea especial para la clase diseñando actividades divertidas, como por ejemplo la que hemos visto hoy de las sillas vecinas, en la que hacíamos un círculo de sillas con los respaldos hacia dentro y después, con un grupo de gente subido a las sillas, se les indicaba que se movieran a izquierda o derecha, dependiendo de las indicaciones que daba la profesora. Esta actividad, además de fomentar la cohesión, creo que también da la oportunidad de trabajar la confianza, puesto que en algunos momentos determinadas sillas estaban llenas de gente y para evitar que nadie cayera al suelo, los participantes se abrazaban o se sujetaban los unos a los otros... Me ha parecido una actividad muy bonita, además de lo lúdica que pudiera ser.
Durante las actividades de cohesión de grupo también me ha quedado claro que trabajar con confianza en el resto de tus compañeros es fundamental para que un trabajo cooperativo salga bien. Definitivamente si no confías en el resto de los miembros de tu grupo, la realización de las tareas será difícil porque no te sentirás cómodo. Creo que es importante que a la hora de trabajar juntos, los alumnos tengan un nivel de intimidad y complicidad alto. De esta manera, la sinergia entre ellos será mayor, y se conseguirán mejores resultados y más productividad. La interdependencia positiva sale reforzada.
También esta mañana hemos visto la importancia de seguir una serie de parámetros según la actividad que busques trabajar: No se seguirán los mismos para trabajar una actividad académica, que para trabajar la inteligencia emocional, o las habilidades sociales. Hay que tener en cuenta diversos factores, tales como las Inteligencias Múltiples, las Capacidades, los Estilos de Aprendizaje, la Capacidad de Dar o Recibir ayuda, el Sociograma... De esta manera, según lo que se quiera trabajar, se formarán los grupos en función de un factor u otro.
La actividad de la Tela de Araña ha sido bastante especial. Sobre todo por lo divertida que ha sido, pero también porque me ha dado la sensación de que todos trabajabamos con todos.
No sé si la intención final era que trabajaramos con nuestro grupo, pero a mi la experiencia me ha resultado especialmente enriquecedora porque no lo hemos hecho, y hemos decidido, de manera espontánea y sin consultar a nadie, colaborar entre todos. Puede que no fuera la idea inicial, pero a mi me ha parecido precioso. Me ha hecho sentir que eramos una clase, un grupo de los que se ven todos los días en el instituto o en la universidad, y no un grupo de adultos que se encuentran una serie de fines de semana aislados. Alguien ha dicho en las reflexiones finales del día que le ha parecido una actividad fría y no me ha podido sorprender más su comentario porque para mi ha significado todo lo contrario. Sé que no es el efecto que a lo mejor debía provocar esta actividad, pero de verdad que me he sentido feliz mientras la estábamos realizando todos juntos. En cuanto a la reflexión, puede que no nos haya dado tiempo a hacerla, y puede que no todos hayamos pasado al otro lado de la tela de araña, pero sinceramente, no lo veo necesario, sobre todo lo último. Por mi parte, aunque no haya hecho la reflexión inmediatamente después de la actividad, las consecuencias se llevan notando todo el día, y ahora que lo estoy pensando en profundidad me parece que ha sido una de las mejores actividades que hemos realizado en el curso por lo bien que me ha hecho sentir. Un poco como cuando hicimos la Antitorre de Babel, pero algo mejor, porque ya nos conocemos más.
De la formación de grupos y las actividades de la tarde hablaré mañana, que se está haciendo un poco tarde y quiero estar a tope mañana domingo para la última sesión de esta semana.
Continuará...






