sábado, 16 de abril de 2016

Travesía 17 (primera parte)

Sé que no es lo más normal, porque no llevo el diario al día, pero me apetecía muchísimo escribir sobre la sesión de hoy, así que voy a numerar esta entrada como la 17 y poco a poco me iré poniendo al día respecto a las sesiones del curso...

¡La sesión de hoy ha sido super especial! 

Recuerdo que cuando empecé el curso, solía salir de clase con una sensación de haber aprendido muchas cosas, después tuve el bache emocional y ese sentimiento no aparecía por ningún lado... Pero hoy, he salido con una sonrisa de oreja a oreja y con una gran sensación de bienestar... De haber disfrutado, de haber aprendido... 

Hoy puedo decir que he adquirido conocimientos nuevos, que he segregado endorfinas por los poros, que me he muerto de risa en más de una ocasión... Por primera vez, quizá, desde que empezó el curso, me ha dado la impresión de estar participando dentro del grupo clase. No sé si porque por fin estoy empezando a coger más confianza con la gente, o porque simplemente hoy ha sido uno de esos días en los que las dinámicas, la energía que emitía todo el mundo o lo interesante que ha sido lo que nos han contado los profesores, el caso es que ha sido muy especial, en muchísimos sentidos. ¡También ha sido especialmente enriquecedor por la presencia de esos niños que nos han acompañado durante toda la tarde!



Hoy hemos empezado el módulo 5 y si algo me ha quedado especialmente claro es que tenemos que trabajar la cohesión de grupo con los niños constantemente. No son actividades que debamos dejar relegadas a los primeros días del curso, sino que debemos continuar con ellas durante todo el curso, durante todas las semanas del curso. Además, son actividades que debemos anteponer a las académicas cuando acabamos de formar grupos nuevos. Podemos hacer que el momento de practicar estas dinámicas sea especial para la clase diseñando actividades divertidas, como por ejemplo la que hemos visto hoy de las sillas vecinas, en la que hacíamos un círculo de sillas con los respaldos hacia dentro y después, con un grupo de gente subido a las sillas, se les indicaba que se movieran a izquierda o derecha, dependiendo de las indicaciones que daba la profesora. Esta actividad, además de fomentar la cohesión, creo que también da la oportunidad de trabajar la confianza, puesto que en algunos momentos determinadas sillas estaban llenas de gente y para evitar que nadie cayera al suelo, los participantes se abrazaban o se sujetaban los unos a los otros... Me ha parecido una actividad muy bonita, además de lo lúdica que pudiera ser.

Durante las actividades de cohesión de grupo también me ha quedado claro que trabajar con confianza en el resto de tus compañeros es fundamental para que un trabajo cooperativo salga bien. Definitivamente si no confías en el resto de los miembros de tu grupo, la realización de las tareas será difícil porque no te sentirás cómodo. Creo que es importante que a la hora de trabajar juntos, los alumnos tengan un nivel de intimidad y complicidad alto. De esta manera, la sinergia entre ellos será mayor, y se conseguirán mejores resultados y más productividad. La interdependencia positiva sale reforzada.

También esta mañana hemos visto la importancia de seguir una serie de parámetros según la actividad que busques trabajar: No se seguirán los mismos para trabajar una actividad académica, que para trabajar la inteligencia emocional, o las habilidades sociales. Hay que tener en cuenta diversos factores, tales como las Inteligencias Múltiples, las Capacidades, los Estilos de Aprendizaje, la Capacidad de Dar o Recibir ayuda, el Sociograma... De esta manera, según lo que se quiera trabajar, se formarán los grupos en función de un factor u otro. 



La actividad de la Tela de Araña ha sido bastante especial. Sobre todo por lo divertida que ha sido, pero también porque me ha dado la sensación de que todos trabajabamos con todos. 





No sé si la intención final era que trabajaramos con nuestro grupo, pero a mi la experiencia me ha resultado especialmente enriquecedora porque no lo hemos hecho, y hemos decidido, de manera espontánea y sin consultar a nadie, colaborar entre todos. Puede que no fuera la idea inicial, pero a mi me ha parecido precioso. Me ha hecho sentir que eramos una clase, un grupo de los que se ven todos los días en el instituto o en la universidad, y no un grupo de adultos que se encuentran una serie de fines de semana aislados. Alguien ha dicho en las reflexiones finales del día que le ha parecido una actividad fría y no me ha podido sorprender más su comentario porque para mi ha significado todo lo contrario. Sé que no es el efecto que a lo mejor debía provocar esta actividad, pero de verdad que me he sentido feliz mientras la estábamos realizando todos juntos. En cuanto a la reflexión, puede que no nos haya dado tiempo a hacerla, y puede que no todos hayamos pasado al otro lado de la tela de araña, pero sinceramente, no lo veo necesario, sobre todo lo último. Por mi parte, aunque no haya hecho la reflexión inmediatamente después de la actividad, las consecuencias se llevan notando todo el día, y ahora que lo estoy pensando en profundidad me parece que ha sido una de las mejores actividades que hemos realizado en el curso por lo bien que me ha hecho sentir. Un poco como cuando hicimos la Antitorre de Babel, pero algo mejor, porque ya nos conocemos más.

De la formación de grupos y las actividades de la tarde hablaré mañana, que se está haciendo un poco tarde y quiero estar a tope mañana domingo para la última sesión de esta semana.


Continuará...



martes, 5 de abril de 2016

Llegada a puerto (I)

Las entradas llamadas "Llegada a puerto (...)" van dedicadas a la implementación de las técnicas aprendidas durante las "Travesías" que es como llamaré a las entradas dedicadas al diario del curso.

Durante las primeras semanas después de empezar el curso, estuve practicando con algunas de las técnicas aprendidas, puesto que me parecieron super interesantes para repasar, y en ese momento nos encontrábamos en un momento de repaso en la clase de 4º.

Comercio de tarjetas

Una de las técnicas utilizadas fue la de "Comercio de tarjetas" dado que ya habíamos acabado con un tema de inglés, y necesitábamos hacer un repaso de cara a la evaluación. Primeramente, les expliqué a los alumnos que íbamos a realizar esta dinámica buscando un taxi libre. Meses después siguen acordándose de cómo buscar pareja, pero me sorprendió especialmente que recordaran el nombre del juego del taxi unas semanas después de utilizarlo.



Como eran las primeras tarjetas que hacía, las quería hacer bonitas y llamativas... lo malo es que se estropeó la impresora del cole y tuve que escribirlas a mano. Aún así las escribí en folios de colores y las plastifiqué, aunque ahora dado el volumen de tarjetas que estoy utilizando, dudo que siga plastificando en la plastificadora, a no ser que encuentre una manera más barata de hacerlo (creo que con forro autoadhesivo también puede quedar bien)




Give one get one

Esta dinámica la utilicé para empezar tema de Sociales en 4º. Teníamos un texto introductorio que hablaba del comercio de sal y de su importancia en la antigüedad, y pensé que era buena técnica para que se dieran cuenta de la importancia de leer con atención. Hubo niños que no sacaron como idea principal el comercio de sal, y eso me dió una idea para trabajar más adelante la comprensión lectora. Como reflexión final, los alumnos estaban muy contentos porque se dieron cuenta de que no siempre se presta atención a la misma cosa, y se daban cuenta de que los pequeños detalles a los que ellos habían dado importancia, no solían coincidir con los pequeños detalles del resto de la clase.

Pizarra blanca y quién es el portavoz:

Desde el año pasado, a modo de repaso del tema, estamos utilizando unas pizarras blancas "handmade". Se trata de folios blancos plastificados, pero en ellos funcionan perfectamente tanto los rotuladores de pizarra blanca como  los borradores, así que es una manera divertida de repasar, que se suele hacer en agrupaciones más o menos grandes y que permite la cohesión de los miembros del grupo.



Normalmente se hacen 4 grupos y van contestando según están sentados, pero aprovechando lo que aprendí los primeros días de curso, iba cambiando el orden del portavoz pidiendo que contestara el más alto, el que tenía el pelo más largo o el dedo meñique más corto... Es un modo de elegir al portavoz que también les gustó mucho, y que después me han pedido que continuara utilizando. 

Esta fue mi primera puesta en práctica de lo aprendido en el curso, y fue bastante satisfactorio comprobar que cada pequeña innovación es acogida con gran entusiasmo por los alumnos, y no sólo eso, si no que también recuerdan a la perfección cualquier pequeña cosa que se explica si se trata de hacerles trabajar de manera distinta.